7 tips para conservar mejor los zapatitos de mi bebé


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A muchos de nosotros nos preocupa portar un buen calzado con el fin de proteger, en un principio, a una parte de nuestra anatomía muy compleja y expuesta como son los pies. Queremos protegerlos de las inclemencias del tiempo, frío, humedad, lodo, de terrenos irregulares, de heridas, roces, golpes, etc. 


También nos preocupa que el calzado sea una extensión de nuestro estilo de vida y personalidad, buscamos elegir el par que vaya más ad hoc con la imagen que deseamos proyectar o con las actividades que pretendemos desarrollar. Nos agrada que nos feliciten por la elección de nuestro calzado pero y nosotros…

 

¿Qué tanto cuidamos y protegemos el calzado para que este permanezca de la mejor manera posible?


Un par de zapatos dura un tiempo de por lo menos 3 meses con nosotros , a no ser que hayamos elegido mal y el primero provocó una muy mala experiencia. Con los niños, el tiempo de permanencia es corto debido a que su pie se encuentra en constante desarrollo


Entonces si es un artículo tan necesario bien vale la pena fomentar la costumbre de guardar y conservar nuestros zapatos en el mejor estado posible y sin son de nuestros hijos aún más. Todo lo que tiene que ver con nuestros hijos deberíamos conservarlo en una burbuja para que permaneciera intocable.


Por eso Mini Burbujas nos ofrece unos tips valiosos para la conservación de los zapatos, de los más pequeños y los no tan pequeños, que bien valdrá la pena seguir.


  1. Crea un espacio específico para los zapatos; un zapatero del material que prefieras, madera, fierro o tela puede ser una buena opción, aunque lo mejor es mantenerlos en su caja original o de cartón. 
    Esto no siempre es práctico si cuenta con muchos pares sin embargo la caja es el mejor espacio de conservación. Si este es tu caso, puedes separar los zapatitos de invierno de los de verano o los deportivos de los casuales para poderlos ubicar, lo que funciona es que estén bien identificados por ti para tener acceso a ellos rápido.
    Hay quienes toman foto de los zapatos y la pegan en el exterior de la caja y hay otros que con un plumón marcan el tipo de zapato que es.
  2. El lugar sugiere que no esté expuesto al sol. Depende mucho de los materiales pero hay algunos que se resienten con las temperaturas extremas. Lo aconsejable es que el lugar sea fresco y con poca luz.
    Un armario, closet o debajo de la cama pueden ser buenas opciones. 
    Si eres de los papás o mamás que les gusta que sus hijos ordenen sus zapatitos aún desde pequeñitos pues hay que asegurar que el lugar esté al alcance de ellos y sea seguro para que puedan tomarlos y dejarlos al final del día.
  3. Los zapatos se guardan limpios. Libres de polvo y nunca húmedos o mojados. Con un cepillo de cerdas suaves o un trapo húmedo retírales el polvo que haya quedado después de su uso para poder guardarlos.
    Cada tipo de material necesita un cuidado diferente y cualquier mancha que no se retira en su momento cuesta más de eliminar.
  4. Si van a permanecer guardados por un tiempo considerable, rellénalos  con papel por dentro desde la punta hasta el talón para que conserven su forma. Un consejo muy práctico es colocar el papel arrugado dentro de tubitos de cartón de papel higiénico y acomodarlos por dentro.
    Esto funciona también con las botitas que tienen caña o son altas.
  5. No amontones los zapatos, puede provocar que pierdan su forma y mantenerlos así evita que se ventilen correctamente.
  6. Los zapatos se guardan sin cubierta. Si conservas aún el  papel de china que viene en la caja original puedes envolverlos solamente.
    Evita usar o colocarles bolsas de plástico ya que estas no permiten que transpiren sobre todo si son de piel.
    Las bolsas de plástico pueden guardar humedad y llegar a provocar moho y este pasa de un par a otro. 
  7. Una buena recomendación es enseñar a nuestros hijos a tener calma para colocarse sus zapatos. La prisa por salir a jugar o moverse rápido los lleva a pisar la parte del talón, no abrochárselos correctamente  o  no desabrocharlos para ponérselos van generando hábitos de uso que tienden a deformar y ensanchar su calzado. 
    Una recomendación es que cantes una melodía corta mientras se pone los zapatos, así tendrá una relación de tiempo y concentración para colocárselos bien.

Los chiquitos imitan nuestras acciones y si desde pequeños les enseñamos a apreciar el orden, la limpieza y el cuidado, ten por seguro que conforme vayan creciendo adoptaran rutinas que les ayudarán a mantener mejor sus cosas.


El zapato del bebé, su buen estado, conservación y uso afecta directamente en el bienestar de sus piecitos; el gusto por acostumbrarse a ellos entendiendo que son para su protección y seguridad también es algo importante que hay que considerar.


La labor de todo el equipo de Mini Burbujas es ofrecer calidad de manufactura, materiales y diseño que a ti como comprador te generen la confianza de estar adquiriendo un buen producto, ideal para quien más cuidas, amas y proteges. 


¿Tienes algún consejo que nos puedas compartir sobre cómo conservar de la mejor manera los zapatos? Nos gustaría leer tu experiencia.


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